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Vatican Museums

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Apoxyomenos

Apoxiomeno en su nombre griego, pero para muchos otros este es simplemente el “Raspador”. Hoy claramente faltan pedazos a esta obra, pero si estuvieran todos los detalles podríamos ver uno de los temas tradicionales y predilectos de la escultura de la Antigua Grecia, que representa un joven atleta sorprendido limpiándose con un raspador el polvo, sudor y ungüento de su cuerpo con el pequeño instrumento curvo que los romanos llamaban estrígil.

Existe diversos Apoxiomenos que se han descubierto en el mundo, cada uno con distintas variaciones. El que están observando, el Apoxyomenos de Lisipo, es el único ejemplar entero de este tipo. La mayoría de los historiadores de arte sostienen que se trata de una copia de otra estatua de bronce perdida de la antigua Grecia realizada por Lisipo en el siglo IV a.C..

Fue descubierto en 1849 en el barrio romano del Trastevere, y al año siguiente el arqueólogo alemán August Braun reconoció en la estatua esa copia de un bronce de Lisipo citado por Plinio el Viejo en su obra Historia Natural. Según Plinio, el mismo emperador Tibero la habría hecho transportar a su habitación.

Observando la estatua nos impresiona su dimensión. Mide 2,05 metros de altura. Ha sufrido diversas restauraciones, algunas destruidas pero la que queda es principalmente la de una de sus manos. Los invitamos a darse vuelta observando la obra. Es una obra para ser vista de forma circular, teniendo una impresión distinta desde cada ángulo. Además utiliza el contraposto, la técnica que invita al movimiento. Si se fijan, la estatua está apoyada en una sola pierna, mientras que la otra está desplazada hacia un lado, recibiendo parte del peso.

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